martes, 10 de marzo de 2009

Marco Teorico!!!!

Estas son algunas investigaciones que he encontrado:

El lenguaje radiofónico: materiales sonoros y no sonorosSin la existencia de un lenguaje y sin la existencia de un código o conjunto de normas y reglas que den sentido a ese lenguaje, difícilmente podríamos hablar de comunicación, de la misma manera que tampoco sería posible entablarla si no se dispone de un canal que la haga viable, si no se da una situación que la propicie -por mucho que deseemos conversar con alguien, raramente lo podremos hacer si no tenemos interlocutor-, o si no hay mensaje alguno que transmitir.

En la radio, al igual que en los otros medios, convergen todas y cada una de las condiciones necesarias para hacer de la comunicación una realidad, ya que, entre otras cosas, tiene un lenguaje y un código específicos de los que se sirven sus profesionales para construir toda esa amalgama de mensajes/sonido que llegan a nuestros oídos a través de los aparatos receptores.

De hecho, si ahora sintonizases una emisora de radio te darías cuenta de que constantemente se van sucediendo y alternando voces y músicas, y, en algunos casos, otros sonidos como el cantar de los pájaros en un anuncio sobre un balneario situado en plena naturaleza, o el de un motor y un claxon en un anuncio de coches.

Observarías, igualmente, que todo está perfectamente ordenado y que, por ejemplo, una voz aparece cuando ha callado otra, que un fragmento musical que emerge al inicio de un informativo desaparece lentamente, que un locutor presenta una canción mientras suenan, a un volumen más bajo, las primeras frases de la música, y así un largo etcétera.

Los componentes del lenguaje radiofónico, o, dicho de otro modo, las materias primas con las que trabaja la radio son cuatro: la voz (o el lenguaje de los humanos), la música (o el lenguaje de las sensaciones), los efectos sonoros (o el lenguaje de las cosas) y el silencio. Como es lógico, el uso que se hace de estas materias varía en función del tipo de programa y, así, mientras que en un informativo predominan las voces de aquellos redactores/locutores que relatan las noticias, en una radiofórmula musical es precisamente la música la que tiene un papel protagonista.

El principal denominador común de los componentes del lenguaje radiofónico es, ante todo, su ilimitada riqueza expresiva y su gran poder de sugestión. Utilizando sólo la voz, o sólo la música, o la voz y la música, o la voz y el silencio, o todas las materias primas a la vez, podemos lograr que el oyente se alegre o se ponga triste, que visualice en su mente un paisaje, que recree un movimiento, que sienta miedo, que se entretenga o que se aburra... Porque, en el universo radiofónico, todo es posible.

Tras estas explicaciones, te resultará más fácil comprender la definición de lenguaje radiofónico que el profesor Armand Balsebre, catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad Autónoma de Barcelona, aporta en el libro que, precisamente, lleva por título El lenguaje radiofónico: Conjunto de formas sonoras y no-sonoras representadas por los sistemas expresivos de la palabra, la música, los efectos sonoros y el silencio, cuya significación viene determinada por el conjunto de los recursos técnico-expresivos de la reproducción sonora y el conjunto de los factores que caracterizan el proceso de percepción sonora e imaginativo-visual de los radioyentes.

La voz

La voz es el instrumento con el que los humanos nos expresamos habitualmente, por lo que no es de extrañar que en un medio como el que nos ocupa, eminentemente hablado, ésta sea, como se ha comentado en más de una ocasión, la columna vertebral del sonido radiofónico.

El profesor Balsebre advierte que ninguna de las materias primas que constituyen el lenguaje radiofónico es por sí misma fundamental para la producción, pero reconoce que la palabra es indispensable en la radio. En este sentido, Balsebre sostiene que aquellos creadores que prescinden de la palabra en sus obras radiofónicas, rara vez consiguen un éxito comunicativo.

Ahora bien, en lo que podríamos calificar como la oscuridad radiofónica, es materialmente imposible ver la imagen del locutor que está transmitiendo un partido de fútbol o de aquel otro que está pinchando el disco que más te gusta. Sin embargo, nada impide que, fruto de tu propia imaginación, puedas recrear en tu mente el rostro de quien te habla, su aspecto físico o su estado de ánimo.

Es más, en el caso del partido de fútbol podrías visualizar, incluso, la velocidad a la que un jugador se dirige a la meta contraria con intención de marcar un gol. Y todo ello con sólo escuchar el sonido de su voz. Esto es así porque, como consecuencia de la particular relación emisor/receptor que se da en la comunicación radiofónica, la voz se dota de una especial significación, ya que ésta es la única herramienta de la que dispone el locutor para transmitir esa información complementaria (gestos, expresiones faciales, muecas, etc. ) que siempre aparece en aquellas otras situaciones comunicativas en las que sí es posible ver su imagen, como por ejemplo en el teatro, el cine o la televisión.

No debe sorprendernos, entonces, que en el libro Redacción y locución en medios audiovisuales: la radio, Amparo Huertas y Juan José Perona, profesores de radio en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de Barcelona lleguen a decir que la voz es la sonrisa del radiofonista, su boca, sus ojos, sus manos, sus gestos... Su simpatía, su sentido del humor, su mirada... Sus movimientos, sus guiños, su vestimenta... La voz es amistad, confianza, credibilidad, misterio, alegría, tristeza, belleza, fealdad, miedo, seguridad... La voz es, en definitiva, todo lo que el oyente pueda llegar a imaginar.

La música

La relación entre música y radio es tan estrecha que difícilmente podríamos hacernos una idea de cómo sería el medio sin la existencia de este componente del lenguaje radiofónico. En los informativos, en los espacios deportivos, en las tertulias, en los anuncios..., siempre hay un lugar para la música, como también lo hay, obviamente, en aquellas emisoras que basan en esta materia prima toda su programación (Cadena 40, Cadena Dial, Radio Clásica, etc.).

La relación de la que hablamos no es nueva, sino que se remonta a los primeros albores de la radio. Por entonces, la música ya era aprovechada para deleitar y entretener a los oyentes, aunque, dadas las limitaciones técnicas de la época, las emisoras no tenían más remedio que trasladar sus micrófonos hasta aquellos escenarios (teatros, salas de fiesta, óperas) en los que se desarrollase una actuación que, por las razones que fuera, mereciera ser transmitida en directo. Posteriormente, los avances tecnológicos permitieron a las emisoras adaptar acústicamente sus instalaciones para albergar orquestas, grupos de cámara, coros, etcétera, lo que supuso un verdadero revulsivo.

Las estaciones estaban en condiciones de ofrecer una programación musical propia y variada.Sin embargo, los pasos más significativos se dieron con la llegada del disco y, sobre todo, con la incorporación, a mediados del siglo XX, de los grabadores a la producción y la realización radiofónicas. Estos inventos propiciaron un aumento del número de espacios musicales, el nacimiento de emisoras especializadas en música y la creación de piezas especialmente concebidas para el medio.

En la actualidad, si analizas la oferta de las distintas emisoras te será muy fácil comprobar que la utilización de la música no es siempre la misma. Así, si en algunas ocasiones se te brinda la oportunidad de escuchar íntegramente una canción, en otras simplemente se te ofrece la posibilidad de percibir una melodía que suena de fondo mientras un locutor o una locutora te invita, por ejemplo, a que te apuntes a una academia para mejorar tu inglés. Todo depende, como ahora veremos, del programa que estés sintonizando, de las intenciones del emisor y, sobre todo, del contexto en el que se integre la música.

Ten en cuenta que, aunque cualquier composición es susceptible de despertar determinadas sensaciones y emociones en aquel que la escucha, su significado en radio puede variar a partir la relación que guarde con otros materiales, como la voz o los efectos sonoros. Funciones de la música en la radioLas variables a las que nos acabamos de referir, pero especialmente el contexto, determinan que la música en la radio actúe de distintas formas, es decir, que cumpla diferentes funciones según se presente en cada momento.

La mayoría de los autores que abordan este tema coinciden en destacar la riqueza del lenguaje musical y las múltiples posibilidades de explotación de esta materia prima en el ámbito de la comunicación radiofónica. Sin embargo, a la hora de referirse a las distintas funciones que puede llegar a desempeñar la música, existen pequeñas diferencias. Aquí te proponemos, a modo de síntesis, una clasificación clara y, sobre todo, muy fácil de poner en práctica.


Los efectos sonoros

La primacía de la voz y la música en la radio de nuestros días enmascara el importante papel que para la producción radiofónica juegan igualmente los efectos sonoros. Se trata, como ahora veremos, de una materia prima esencial para un medio ciego, ya que, entre otras cosas, también ayudan a describir ambientes, lugares y atmósferas, es decir, paisajes sonoros.

El efecto lo podemos definir, de manera muy ortodoxa, como aquel sonido, natural o artificial, que sustituye objetiva o subjetivamente la realidad, desencadenando en el oyente la percepción de una imagen auditiva, es decir, del referente al cual restituye.

Las formas sonoras de un efecto se reconocen y se interpretan porque están asociadas al mundo que nos rodea: objetos, animales, fenómenos meteorológicos, etc., aunque en ciertas ocasiones dichas formas pueden no tener un referente real, como por ejemplo las señales horarias radiofónicas o el sonido de una nave extraterrestre.

Si consultas algunos textos sobre producción radiofónica observarás que, al referirse a los efectos sonoros, algunos autores hablan de ruidos. Para nosotros, el ruido no es un efecto sonoro, sino que es una señal aleatoria e indeseable que, por cualquier circunstancia ajena a nuestra voluntad puede presentarse en el transcurso de la comunicación radiofónica.

Así, por ejemplo, se produce un ruido cuando, sin querer, se le da un golpe al micrófono, cuando un disco de vinilo está muy desgastado, cuando una tormenta afecta a los equipos, etcétera.Lo que acabamos de decir no significa, ni mucho menos, que un ruido radiofónico no pueda transformarse en un efecto sonoro. De hecho, si nuestra pretensión es recrear las típicas interferencias, será una buena opción convertir en efecto lo que en el terreno de la radiofonía suele ser un ruido.

A la hora de definir los efectos, hablábamos de sonidos naturales o artificiales. Esto significa que en radio, al igual que en otros medios audiovisuales, existe la posibilidad de trabajar con sonidos recogidos directamente del paisaje sonoro real que se pretende describir (por ejemplo, tenemos la opción de grabar los sonidos de una estación de tren, o de un rincón de la naturaleza plagado de distintas aves), o bien con sonidos creados por el hombre que evocan otro sonido y que, por tanto, pueden ser percibidos como reales.

El silencio

En un medio sonoro por excelencia como es la radio, hablar de silencio puede parecer, a priori, ciertamente incongruente. Sin embargo, el silencio forma parte del lenguaje radiofónico y, al igual que los materiales hasta ahora tratados, es capaz de expresar, narrar, describir... El silencio aparece en la radio cuando se produce una ausencia total de sonido, es decir, cuando no hay voz, ni música, ni efectos sonoros, aunque su verdadero sentido sólo podrá ser captado a partir de la relación que la ausencia de sonido guarde con los elementos que la precedan o con aquellos otros que la sigan.

No obstante, la utilización del silencio es muy limitada, ya que, al no estar familiarizado con sus códigos, el oyente ha tendido a considerarlo como una información no deseada, como un fallo técnico, como un "ruido" o como una interrupción de la comunicación. Y es que, en nuestra cultura, existe un marcado temor al silencio y, sobre todo, a aquellas situaciones en las que éste impera: varias personas en un ascensor, una casa abandonada, la sala de espera de un dentista, etc.

Pero volvamos al silencio en la radio y examinemos sus posibilidades. Porque, como advierte el profesor Mariano Cebrián, catedrático de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, este componente entra en la expresión radiofónica como un elemento más del mensaje. Supone una elección.

Y en la elección se encuentra la posibilidad artística, expresiva. De hecho, existen numerosas situaciones en las que podemos hacer uso del silencio, como por ejemplo para representar el estado emocional de una persona que decide dejar de intervenir en un diálogo; o para estimular la reflexión, cuando, ante un tema controvertido, el radiofonista realiza un silencio convidando a los oyentes a pensar sobre ello.

Es más, el silencio, en ocasiones, puede ser construido con la ayuda de un sonido, como la recreación radiofónica de "un minuto de silencio" mediante el repique de campanas.

http://recursos.cnice.mec.es/media/radio/bloque2/index.html

(profe aqui no hay autor, que onda con eso??)



Y esta investigacion es basada a estaciones por internet, pero no se si entre en el contenido que quiero llevar, usted digame

martes, octubre 02, 2007

El análisis constó del monitoreo a dos estaciones que transmiten por internet las 24 horas ininterrumpidamente. Las estaciones examinadas fueron Radio Calcetín y Radio Suckz. El monitoreo de las estaciones constó de los días viernes 28 y sábado 29 de septiembre, y domingo 1 de octubre en horarios de 18:00 a 22:00 horas, arrojando los siguientes resultados:

A) Radio Calcetín.Estación que transmite a través de http://www.radiocalcetin.com con un formato juvenil en el que la programación esta basada en la música que se transmite por Reactor 105.7 de la Frecuencia Modulada. Mostrando así un rango de edad de sus radioescuchas de entre 13 y 28 años.

Las herramientas y recursos utilizados por la estación son variados y de fácil uso para los familiarizados con el entorno de Internet. Cuentan con links para sintonizar ya sea con el Windows media player, Winamp o Real Player, reproductores más populares entre los usuarios de PC´s

El formato utilizado para la estructuración de su página principal se hace a través de la invitación para escuchar y conocer un nuevo concepto en radio por internet. Además se cuenta con una serie de pestañas, las cuales ofrecen apartados como Historia, Locutores, Horarios, Chat, Noticias y Descargas. De dichas subsecciones se analizaron las siguientes:-

Locutores: En esta sección se muestra el perfil de los locutores, gustos, mails, afinidades y fotografías. Aunque la información es completa, carece de horario en el que transmiten y el perfil de sus programas y/o funciones dentro de la estación.

- Horarios: La información arrojada en este apartado es insuficiente y confusa al principio, ya que se muestra únicamente a través de una animación en Flash que al dar click muestra al locutor y el horario, pero no se indica el perfil del programa.

- Noticias: Esta parte de la página únicamente muestra una imagen con el logotipo de la estación, estando completamente nula de información.

Comentario particular:

Al tener una gran diversidad musical que abarca desde géneros tropicales hasta rockeros, hace que se carezca de una identidad que atrape a un radioescucha que este en busca de una radio diferente o no convencional a lo transmitido en la Frecuencia y Amplitud Modulada.

Así como la sección de su página destinada a noticias, los programas carecen de contenidos que hagan atractiva esta estación y de este modo acaparar un auditorio masivo.
Aunque el proceso de producción tiene un trabajo elaborado y respetable, la falta de información para los contenidos en los programas puede ser confusa para el radioescucha, ya que a lo largo de su transmisión los locutores programan diferentes estilos musicales, sin lograr una identificación con el auditorio.

B) Radio Suckz.

Sintonizable a través de http://www.radiosuckz.com/. En la presentación de su página marcan ser una opción juvenil y vanguardista, sin embargo la tendencia es de corte Hard Core, Metal y todos sus derivados. Debido a que es un solo tipo de música, es difícil marcar un parámetro de edad en sus radioescuchas, aunque su lineamiento y perfil esta bien definido

El diseño de la página es atractivo y vistoso. Aunque carece de mucha información, ya que las secciones con las que cuenta son: Inicio, Chat, Programas y Locutores; dejando completamente de lado información de cualquier tipo, resaltando la invitación a sus escuchas a participar mediante la locución o solamente en los foros que presenta la página.

Los recursos para invitar a sus escuchas a sintonizarlos, es más variado ya que además de utilizar el Windows Media Player, Winamp y Real Player, también se puede hacer por iTunes. La estructuración de la página muestra información completa de cada locutor y el perfil de su programa, así como horarios, aunque en todos los casos se trate de programar Metal en todas sus vertientes.
Los elementos analizados de la página además de la programación fueron

- Programas: Información bien complementada, en la que además de contar con nombre propio para cada espacio, también muestra una breve reseña que indica las tendencias, gustos y ofrecimiento de cada locutor para los escuchas.

- Locutores: Suficientes datos que no llenan con referencias obsoletas para el auditorio y todo aquel que visita la página. Cabe destacar que se proporciona la información que indica desde donde transmite cada locutor, haciendo atractiva la sintonía por contar con gente que transmite en el D.F., Cancún, Celaya y Guadalajara.

- Chat: Este recurso es ágil y no requiere de instalar software alguno, haciendo la estancia del escucha amena al interactuar con el locutor en turno y otros miembros del auditorio.

Comentario particular:

La estación en su entrada se ofrece como una alternativa diferente y vanguardista, pero su proceso de producción es demasiado casera y carece de distintos elementos como spots, capsulas y fondo en la locución, haciendo que por momentos la transmisión se vuelva un poco plana y aburrida. El formato de producción por momentos hace que la música en turno se escuche con ciertas deficiencias auditivas, como hueco, gis, aire, etcétera.


Publicado por Perro Zombie en 2:23 AM

1 comentario:

  1. Bien! ahora es necesario que con todo lo investigado, inicies la propuesta de cuerpo capitular!

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